Y también siento que como el mio hay muchos y mejores. Y que todo en esta vida es tan relativo.
Confieso que cuando me dieron la noticia me dio un subidon de alegría, de orgullo, de satisfacción... Esa noche bromeaba con otro nominado ,mi hijo en la función Luis Rayo, "te veo una aureola de nominado". Estas bromas, y un buen sacudon de la persona que más quiero me han ayudado a bajar, bajar... a la realidad , que en esta profesión hoy te nominan, mañana una crítica te destroza, al otro no tienes trabajo .... y lo único que permanece es la vocación;la alegría tan grande de actuar, el juego, dar rienda suelta al niño, a la libertad, a la imaginación.... y la palabra, el gusto por la palabra, poder dar voz a palabras llenas de belleza, hondura y sabiduría o palabras obscenas, oscuras, confrontadoras,y celebrar con el público cada noche el valor de la impermanencia, lo irrepetible del arte del teatro.
No quisiera que este blog se convirtiera en un lugar para recibir alagos , ni para contar mis gestas heroicas. Quiero que sea una ventana al mundo, un lugar donde poder compartir algunas de las etapas del camino, la búsqueda, las preguntas, nunca las conclusiones.
Tachen si en mis reflexiones anteriores ha habido alguna conclusión sabia y elevada porque hoy más que nunca siento que no llegué a ninguna parte y que me queda todo por recorrer.